Tahíche vuelve a Preferente tras una prórroga de máxima tensión en el Municipal
El conjunto lanzaroteño supera a la UD Jandía en un duelo condicionado por el viento, las lesiones y la tensión hasta el final para firmar un ascenso histórico
El CD Tahíche ya está de vuelta en la Regional Preferente tras una tarde que rozó lo inverosímil en su campo. El conjunto lanzaroteño superó a la UD Jandía en la prórroga y cerró un ascenso trabajado hasta el límite, en un partido condicionado por el viento, las lesiones y una tensión creciente hasta el último segundo.
El equipo dirigido por Alexis García entendió mejor el arranque. Con el aire a favor, buscó portería desde el primer momento y encontró premio con un disparo lejano de Dylan que abrió el marcador con autoridad. El golpe encendió a la grada, pero no desactivó a un rival que supo rehacerse incluso tras perder a uno de sus hombres de ataque por lesión. Antes del descanso, una acción a balón parado permitió a Rober empatar y devolver la igualdad.
El guion cambió tras el paso por vestuarios. El viento pasó a empujar a la UD Jandía, que aprovechó una falta ejecutada por Guayre para colocarse por delante. El Tahíche acusó el impacto durante unos minutos, aunque reaccionó rápido con un penalti transformado por Amadou tras una acción de Julyan dentro del área.
A partir de ahí, el partido entró en un terreno imprevisible. La grave lesión de un jugador visitante obligó a detener el juego durante varios minutos en medio de la incertidumbre. Sin apenas margen de maniobra en el banquillo, el conjunto majorero tuvo que sostenerse como pudo en inferioridad durante un tramo clave, mientras el Tahíche buscaba el gol que evitara la prórroga. No llegó. La ambulancia accedía al campo justo cuando el árbitro señalaba el final del tiempo reglamentario.
En el tiempo extra, el desgaste era evidente en ambos equipos, pero el Tahíche encontró energía donde parecía no quedar. En una acción a balón parado, Amadou volvió a aparecer para firmar el tanto decisivo. La jugada desató el caos en el área y también en la grada. El tramo final aún dejó una expulsión en el conjunto visitante, obligado a improvisar portero con un jugador de campo, una imagen que reflejó el desorden de un duelo llevado al extremo.
El pitido final liberó toda la tensión acumulada. Hubo momentos de nerviosismo entre futbolistas que obligaron a intervenir a la Policía Local, aunque la situación se normalizó rápidamente para dar paso a la celebración.
El ascenso del Tahíche trasciende lo deportivo. Refuerza el pulso del fútbol en Lanzarote, donde un campo lleno y un equipo capaz de resistir en escenarios límite vuelven a situar a la isla en el mapa competitivo. El reto ahora será sostener ese nivel en una categoría más exigente, con la certeza de que este grupo ya sabe convivir con la presión y salir adelante cuando todo se complica.
Foto: José Ricardo Cabrera Rodriguez
